Escuela de padres: Educar en positivo

castigo refuerzo positivo

Hoy queremos compartir con vosotros un artículo publicado en “El Mundo” por Beatriz G. Portalatín, que insiste en la idea de que educar es un proceso a largo plazo y castigar, por el contrario, se orienta al corto plazo, fomenta la obediencia basada en el miedo y nos aleja afectivamente de nuestros hijos.

El castigo como estrategia educativa está desfasado. El objetivo es conseguir que los niños hagan caso de los padres, quienes les imponen conductas que darán seguridad a los niños,  y en esa línea trabajar para que escuchen nuestros consejos y reforzar positivamente sus actuaciones.

Como padres queremos que conozcan las normas en las que se envuelven y las interioricen como propias. No queremos que esas normas las vean como externas, ajenas a ellos, y sólo respetarlas por miedo al castigo.

Por otro lado, siempre es mejor corregir que castigar. La corrección afecta a la conducta. El castigo afecta a la persona, la minusvalora.

Además, castigar es muy difícil y solemos equivocarnos en la intensidad, en el cuándo, en la proporción… Genera rebeldía y agresividad.

Finalmente, fundamental, tener en cuenta que los niños aprenden por imitación de los padres.

Os adjunto el link para que podáis leer el artículo íntegro. De verdad que es muy recomendable:

http://www.elmundo.es/sociedad/2017/09/09/59b2cf90e5fdeafb488b4634.html

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