Checklist de lo que no puede faltar en tu equipaje para el parto

equipaje para el parto
Y por fin llega la hora de preparar la bolsa para el parto y todas las cosas que pueden ser necesarias en el hospital tanto para ti como para el bebé y tu acompañante. Por eso, hemos querido hacértelo más fácil y hemos creado una lista de “imprescindibles” para tu maleta y la bolsa del bebé que podrás descargar fácilmente e imprimir para su uso en el siguiente enlace:

DESCARGA EL CHECKLIST DE LO QUE NO PUEDE FALTAR EN TU EQUIPAJE PARA EL PARTO

Antes de nada

Lo primero es no dejar esta tarea para cuando empezamos con las contracciones. Sí, ya sabemos que andas cansada, con las piernas hinchadas o dolor de lumbago y que lo único que te apetece es estar tumbada o ni eso… pero éste es el último paso a dar en la creación de ese precioso “nidito” que con tanto amor has preparado para la llegada del recién nacido. No querrás que se te entregue el bebé envuelto en una toalla del hospital, ¿verdad?
Debes comenzar a prepararlo alrededor de las 34 semanas de gestación porque normalmente llegaras a término entre las semanas 40 y 42 pero a partir del séptimo mes de embarazo todo puede precipitarse inesperadamente…

En primer lugar hemos detallado la lista artículos que llevar en tu maleta. Podrás añadir cualquier objeto que en particular para ti sea algo imprescindible, pero recuerda que aunque a la llegada al hospital no van a cobrarte exceso de equipaje, tampoco es bueno pasarse en los “pos ya que” porque las habitaciones de hospital no siempre tienen las dimensiones que desearíamos y podemos terminar tropezando con el equipaje a cada paso….

Recuerda también que no es lo mismo ir a un hospital público que a uno privado, ya que las normas y las prestaciones que te ofrecen cada uno pueden llegar a ser muy diferentes. Por ello, os recomiendo que preguntéis a vuestro médico o a la matrona o enfermera que te atiende durante el embarazo ya que podrán aclararte muchas dudas y evitar excesos o faltas en tu equipaje.

A continuación os detallamos la lista que os hemos confeccionado:

Equipaje para el parto de la inminente Mamá:

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Documentación: D.N.I., cartilla maternal y tarjeta sanitaria. A partir de ahora y de forma progresiva los niños se inscribirán directamente en los hospitales, así que pregunta si es el caso del centro al que acudas y no olvides llevar el Libro de familia. Si tienes una carpeta con toda la documentación de tu embarazo, analíticas y demás pruebas o has tenido algún contratiempo durante la gestación, os recomendamos que los incluyáis por precaución y para poder facilitar la información al personal médico que os atienda.(puede ser que vuestro ginecólogo este de vacaciones o no lo localicen a tiempo para el parto).

Artículos de aseo: Pasta y cepillo de dientes, peine, gel de baño y champú (no todos los hospitales lo tienen), compresas (puede que estés incomoda con las que te proporcionen), discos protectores para lactancia (aunque no des el pecho puedes tener pérdidas de leche), tapones para los oídos (puede que el trasiego propio del hospital no te deje conciliar el sueño), protector labial y cualquier crema hidratante o de relax que acostumbres a utilizar (un masaje entre contracción y contracción puede ayudar a relajarte) y crema para los pezones. Recuerda que es muy importante que estén bien hidratados para evitar grietas y cualquier otro problema para iniciarte en la lactancia.

Bata, camisón, zapatillas y ropa interior: Algunos hospitales te dejaran utilizar tus propios camisones y os lo recomendamos de manga corta (más fácil de tomar la presión sanguínea o si has de llevar un catéter) y con apertura delantera para facilitar la lactancia y cualquiera cura de los puntos o cesárea.
Aplicad la regla del 3 (uno limpio, uno sucio, uno puesto) y en especial utilizad uno muy cómodo e incluso viejo durante el parto, puede que se manche tanto que tengáis que deshaceros de el porqué no merece la pena lavarlo.
Quizás, os proporcionen braguitas desechables pero no siempre son de tu talla ni te sientes a gusto con ellas por lo que os sugiero que llevéis un buen puñado de las más cómodas y viejas porque puedes tener pérdidas de sangre importantes y decidas usarlas como las desechables. Y por último, unos patucos o calcetines si eres de las que siempre andan con los pies helados.
Sujetadores de lactancia y faja post parto si así lo recomienda tu médico.

Gafas o lentes de contacto: Aunque utilicéis lentes normalmente, puede que no tengáis ganas de estar pendientes de ponerlas y quitarlas. Si no es así, no olvidéis los líquidos ni estuches correspondientes para su limpieza y conservación adecuada.

Algo que te relaje: Desde un libro que te apetezca leer, revistas, un juego, velas olorosas o aceites para despejar ese “tufillo” aséptico característico de los hospitales, música o la estampa del santo al que seas devota. Todo vale, si te hace sentir mejor y te ayuda a relajarte.

Móvil y cargador: Puedes utilizarlo no sólo para llamar a tus amigos y familiares dando la buena nueva, sino que podrás captar cualquier instante especial para ti y que quieras que se convierta en un recuerdo importante.

Una muda de ropa: Lleva algo cómodo y fácil de ponerse. Recuerda que no vas a recuperar tu figura en un instante y los puntos pueden molestarte con las costuras de la ropa y el roce…

Tu plan de nacimiento: Este documento se proporciona en el centro de salud y tu comadrona podrá ayudarte a confeccionarlo. En él puedes anotar tus preferencias, necesidades y expectativas para el proceso del parto y nacimiento. Desde si deseas una postura en especial durante la dilatación como anestesia epidural o un parto en agua.

Equipaje para el parto del nervioso Papá o Acompañante:

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Cámara de fotos, vídeo y tarjeta de memoria: O simplemente tu móvil y no olvides el cargador porque te hará mucha falta…

Artículos de aseo: Tu también vas a necesitar tus objetos personales de aseo ya que la espera puede ser más larga que corta, incluso necesitarás ducharte después de pasar tantos nervios; al menos echa el cepillo de dientes…

Muda de ropa y calzado cómodo: Puede que si te toque pasar muchas horas en un sillón incomodo controlando contracciones y animando o consolando a la mamá en su proceso de dilatación, pero no te pongas esa camisa que a ti tanto te gusta y que ella odia, puede provocar un grito y expulsión del paritorio.

Dinero y monedas: Para el parking del hospital, las máquinas expendedoras de comida y bebida o conectar el televisor del cuarto.

Libro de cuidados del recién nacido: Seguramente lo hayas leído y releído pero siempre puede asaltarte una duda.

Papel y lápiz: Un cuaderno donde podrás anotar cualquier consejo o recomendación que os hagan el ginecólogo, la matrona o el pediatra. La emoción del momento nos puede jugar en la memoria una mala pasada.

Equipaje para el hospital del recién nacido:

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Os recomendamos que utilicéis otra maleta, y si has de tener una muda para el momento del nacimiento, ponla en una bolsita aparte dentro de su equipaje.

El asiento del bebé para el automóvil: Cuando llegue al hospital ya debe venir instalado. Practica el anclaje correcto al asiento del coche y como ajustarlo al bebé y abrocharlo.

Mantita y pijamas: En algunos hospitales no será necesario ya que te proporcionan la ropa durante la estancia, pero para el momento de salir del hospital con el bebé en brazos es conveniente una mantita o toquilla dependiendo de la estación del año. La temperatura de los hospitales suele ser mucho más cálida (incluso a veces excesiva) que el exterior que os aguarda. Los pijamas son la prenda más cómoda y útil para tu bebé durante su estancia en el hospital, ya tendrás tiempo de lucir todos los modelitos que le han regalado.

Gorrito, baberos, ropita interior y pañales: Este apartado es muy relativo. Hay centros donde les ponen el gorrito al nacer, e incluso manoplas para que las manitas se mantengan calientes o si tienen las uñas largas evitar que se arañen o te arañen mientras que los amamantas. No olvides algún babero, nunca se sabe si van a ser de los que rebosan con facilidad cuando comen. Los pañales te los proporcionan en los hospitales públicos pero siempre viene bien tener alguno a mano por si ocurre una emergencia.

Cortador de uñas y lima de esmeril: Puede que no seáis capaces así de primeras y sin practicar de cortar las uñas a un recién nacido pero a veces son afiladas como un cuchillo y al menos querrás poder limarlas. Si no te atreves, siempre puedes recurrir a la comadrona, enfermera o alguna madre con experiencia que venga a visitarte.

Chupete y biberón: Estos últimos artículos tienen algo de polémica y controversia. Si tu bebe no necesita chupete, pues perfecto, pero recuerda que siempre es mejor que coger la costumbre de chuparse el dedo. Eso no quiere decir que en un futuro ahorrarás en dentista o su dentadura sea envidiable. He conocido a adultos con una dentadura digna de anunciar dentífricos que utilizaron chupete durante años y años y otras como yo misma que ni lo probamos y que terminamos llevando aparato dental durante años :((
El biberón siempre puede ser útil, si tienes que darle agua o cualquier infusión, aunque corres el riesgo de que le coja el gusto porque es más blandito y luego no quiera engancharse al pecho por pura pereza o falta de fuerza…

Una bolsa para la ropa sucia: Os resultará muy útil para guardar tanto la ropa del bebé como la vuestra propia que este manchada y tenga que lavarse… os aseguro que vais a llenarla.

La primera puesta: Un conjunto para la salida del hospital. Procura que sea cómodo y suave, el bebé lo agradecerá.

Por último, recordad que no debéis llevar joyas al hospital ya que os las tendréis que quitar y se pueden perder o arañar a vuestro preciado bebé sin querer. Tampoco necesitáis el extractor de leche, ya que os lo facilitan en el hospital si fuese necesario.
Como un detalle coqueto os recomendamos, si os gustan las manualidades, haceros un “collar de lactancia”. Aparte del beneficio de concentrar a vuestro bebé en algo mientras que lo amamantáis, podéis entreteneros eligiendo los colores de las bolas que más os gusten o haciéndolas a ganchillo con vuestras propias manos. Si no, las encontraréis en muchas páginas de venta on-line, a precios muy razonables y todos ellos preciosos. Un bonito regalo, tanto para el bebé como para la mamá, proporcionando un toque de color y alegría a la lactancia.

Esperamos que tengas una “horita corta” y nuestros mejores deseos en esta aventura de ser padres ¡Feliz viaje!

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