LO QUE TODOS LOS PADRES DEBERÍAN SABER…AHOGAMIENTO SECUNDARIO

ahogamiento secundario

Si, el verano ya está aquí y con él los días de playa y piscina con nuestros pequeños. Nunca hay ojos suficientes para vigilar que estén a salvo si el agua está cerca y aunque tengamos los 5 sentidos puestos sobre ellos, puede producirse un ahogamiento. No es agradable hablar de estos temas pero en el verano con el mar y las piscinas o incluso en un río o un pantano, numerosos niños se ponen en peligro por diversas causas. Es importante que tengáis claro cómo actuar en estos casos una vez que el susto inicial se ha superado.

Para la mayoría una vez conseguida la reanimación todo vuelve a la normalidad, pero las 76 horas siguientes pueden ser fatales. “el ahogamiento secundario”.

¡Que no salten las alarmas!

No hablamos de tragar agua en una ola o un revolcón cuando hay mar de fondo.

A pesar de las precauciones, todos los veranos hay casos de niños y adultos que han estado a punto de ahogarse o que desgraciadamente no vuelven a disfrutar de otro verano. Un pequeño descuido puede hacer que un niño caiga dentro de la piscina y al no saber nadar permanezca segundos de más bajo el agua hasta que alguien se da cuenta del incidente y el pequeño es rescatado. Nos referimos a aquellos niños que han perdido el conocimiento bajo el agua, han dejado de respirar y requieren de una manipulación para devolverles la conciencia, respirar con normalidad y vaciar sus pulmones.

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¿Qué se debe hacer cuando ha habido un ahogamiento con reanimación?

Los pediatras son bien claros en este aspecto: “Cuando un niño ha sufrido ahogamiento en la piscina o playa, aunque se recupere rápidamente del incidente y veamos que reacciona bien, debe de ser llevado a un hospital inmediatamente para hacerle una revisión

Seguramente no haya ningún síntoma pero puede que parte del agua aún continúe en los pulmones y provoque un edema o que los productos químicos con los que se trata el agua de las piscinas produzca secuelas dañinas para su pequeño organismo. Siempre es mejor asegurarse que enfrentarse demasiado tarde a las consecuencias. De ahí nuestra insistencia en recalcar que deben acudir a un centro médico antes incluso de notar cualquier síntoma como cansancio o malestar generalizado y no dar lugar al ahogamiento en seco que podría llevar a un fatal desenlace.

Es fundamental vigilar a los niños en todo momento. Dejad de poner su seguridad en manos de los manguitos y otro tipo de flotadores y tengamos la precaución de que nuestros pequeños aprendan a desenvolverse en este medio desde su más tierna infancia. Debemos aprender a respetar las banderas de peligro que las playas del litoral español muestran cuando las condiciones climatológicas desaconsejan bañarse y hacedles comprender y respetar los peligros tanto en el mar como en una piscina o lago.

Nunca confiarse o despistarse mientras que los peques están en el agua. Y si ocurre una tragedia saber cómo reaccionar y asegurarnos que no existe posibilidad de un ahogamiento secundario.
¡Disfrutad de un verano seguro!

¿Alguna vez te has visto en una situación de peligro en el agua?

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