Estamos seguros de que en los últimos años has escuchado más de una y más de dos veces la palabra STEM, pero ¿sabes qué es y qué beneficios tiene para los más pequeños? No te preocupes que te resolvemos la duda en un santiamén. El denominado método STEM es un plan de estudios que está basado en la idea de educar a los niños en cuatro disciplinas específicas; Science, Technology, Engineering y Maths por sus siglas en inglés. En Castellano se traduce por Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. Estas cuatro áreas se trabajan, en los propios hogares con los padres o en las aulas con los educadores, mediante un enfoque multidisciplinario y aplicado.

Es decir, las cuatro materias se imparten de forma integrada buscando una aplicación directa en el mundo real. Según algunos informes publicados sobre esta nueva corriente educativa, en un futuro a medio/largo plazo, este tipo de formación creará nuevos puestos de trabajo para los jóvenes.

Aunque este método empezó a emplearse hace algunas décadas, ahora cobra nuevamente importancia y es que a través de él es posible “descubrir competencias y habilidades ocultas en los niños”.

STEM o STEAM, ¿qué diferencia existe?

En ocasiones, algunos expertos hablan de STEM o STEAM. Esta ‘a’ añadida se refiere al ‘arte’ y supone que el método también trabaja esta asignatura. Incluya o no el arte, este tipo de enseñanza fomenta la observación en los niños, las habilidades adquiridas y, además, permite articular la demanda social tecnológica actual y en un futuro hacer frente a puestos de trabajo específicos. Uno de los objetivos es que los más pequeños, una vez crezcan, “se inserten con una mayor facilidad en el mercado laboral que ‘está hambriento’ de las nuevas tecnologías”.

Aunque en un primer momento, las asignaturas trabajadas – ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas- puedan parecer muy duras, los educadores las trabajan de forma que los niños las entiendan como un entretenimiento. Uno de los ejemplos más claros de cómo se utiliza el STEM en las aulas es el Bee-Bot. Esta pequeña abeja con forma de juguete educativo se ha convertido en el punto de partida para enseñar la codificación trabajando el control, el lenguaje direccional y la programación.

¿Qué beneficios tiene el método STEM?

Como ya hemos comentado más arriba, uno de los principales objetivos es la adquisición, a temprana edad, del dominio de herramientas tecnológicas con fines industriales. Esto les permitirá incorporarse, cuando el niño haya llegado a la edad adulta, a un mercado laboral competitivo y especializado al haber incorporado estos conocimientos a corta edad.

Además, la filosofía STEM que está basada en cuatro principios, Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, hace que los estudiantes se acostumbran a trabajar en equipo, a tomar decisiones conjuntas ante investigaciones, llevar a cabo colaboraciones y realizar hipótesis. Asimismo, este sistema educativo es capaz de aumentar la creatividad a la hora de resolver problemas, mejora el pensamiento crítico individual, mejora el autoestima e impulsa la capacidad de comunicación.

Igualmente, les ayuda a aprender mediante la experimentación en primera persona, lo que mejora la retención de los conceptos a largo plazo. La imaginación también se incrementa y minimiza la sensación ‘intimidatoria’ de las nuevas tecnologías.

No nos gustaría terminar este artículo sin hacer mención a la importancia que posee este método educativo, ya que está indicado para todo tipo de estudiantes sin hacer ningún tipo de excepción.

Anteriormente, hemos puesto como ejemplo de juguete educativo basado en el método STEM a la Bee Bot y para que la conozcas un poco más, a continuación te dejamos un vídeo en el que muestra cómo utilizarla para aprender codificación. ¡Dale al Play!

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